Beatificado el Venerable José Olallo Valdés

 

En la soleada mañana del 29 de noviembre de 2008 fue beatificado el Venerable  José Olallo Valdés, religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en la ciudad de Camagüey, recientemente nombrada Patrimonio de la Humanidad, Cuba.

 

La víspera se celebró una Gala Cultural homenaje al Padre Olallo del pueblo de Camagüey que comenzó a las 9 de la noche con un esmerado programa de gala finísimamente interpretado por los magníficos artistas camagüeños, comenzó con la Inscripción en el monumento funerario del cementerio de Camagüey, seguido del Conjunto de Guitarras de Santa María Ex Corde; del Dúo Dalmau y de los solistas “Décimas al P. Olallo”, “Y si llego a besarte”, “Guarina”, magníficamente interpretada la vida del nuevo beato. El Coro de Camagüey nos brindó: “La tarde pidiendo amor” y “Quien fuera”, magníficas piezas. La Orquesta de Cámara de Camagüey, nos deleitó con “La bella cubana”, “Y tu que has hecho”. No podía faltar el magnífico Ballet Contemporáneo Endedans: con “A los confines de la tierra”, interpretación muy fina artísticamente. El Dúo de Cámara Scherzo, interpretó “Danza de fin de siglo”, “Un recuerdo”, lo hizo brillantísimamente. El Dúo de Liudmila y Samuel, con “Elegía al P. Olallo”, del premiado Miguel E. Pérez Martínez. Siguió el Ballet de la Academia Vicentina de la Torre, en escena: “Lacrimosa”, Aleluya”, magníficamente realizado. Con la valiosa colaboración del Conjunto Dramático de Camagüey interpretaron textos basados en las biografías del P. Olallo y “Oración a la Santísima Trinidad”. Todo ello bajo la segura dirección general de Don Osvaldo Gallardo González asesorados por Mons. José Sarduy Marrero. Todos ellos pusieron junto al arte, su amor al P. Olallo que cada uno en su campo lo hizo con alma y corazón, quedando todos admirados de tan elegante y ejemplar acto cultural.

 

A las 8 de la mañana del día 29 dio comienzo la Santa Misa, presidida por el cardenal emérito de las Causas de los Santos José Saraiva Martins, con la presencia del Nuncio Apostólico Mons. Luigi Bonazzi; el cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de la Habana; el arzobispo de Camagüey Mons. Juan García Rodríguez y la totalidad de arzobispos y obispos de Cuba con los eméritos y el Auxiliar de Miami, Mons. José Luis Redrado OH., Secretario del Pontificio Consejo de la Pastoral Sanitaria del Vaticano; nutrida representación prácticamente de toda la Orden Hospitalaria en el mundo con el P. General Donatus Forkan y su Consejo, sacerdotes, religiosos/as de Cuba y multitud de fieles, también la niña agraciada con el milagro Daniela Cabrera con sus padres y hermana, celebrada en la plaza de la Caridad donde se desarrolló la ceremonia, estaba llena a rebosar de fieles. Asistió el Presidente de los Consejos de Estado  y de Ministros, Raúl Castro Ruiz, con miembros del Buró Político: Esteban Lazo Hernández, vicepresidente del Consejo de Estado, y el general de cuerpo del ejército Ramón Espinosa Martín; Caridad Diego, jefa de la Oficina de Asuntos religiosos del Comité Central; el historiador de la Habana, Eusebio Leal Splenger; Julio César García Rodríguez, primer secretario del Partido de Camagüey y Jesús García Collazo, presidente del Gobierno en la provincia y otras numerosas autoridades civiles. Todos ellos fueron saludados por los Cardenales y obispos. Los cantos y música fue interpretaba bellamente por el Coro de la Catedral Metropolitana de Camagüey, dirigidos por una religiosa Sierva de María.

 

Junto al cardenal Saraiva, celebrante principal concelebraron el Cardenal Jaime Ortega, el arzobispo de Camagüey Juan García Rodríguez, el resto de los obispos de Cuba y cerca de un centenar de sacerdotes y diáconos. A los obispos se les obsequió con un cuadro de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba; al Sr. Presidente de la República Raúl Castro Ruiz con una Biblia  políglota. El arzobispo de Camagüey pidió fuese leído el Decreto de beatificación. Se dio lectura a la carta Apostólica de proclamación como Beato al Hermano de San Juan de Dios José Olallo Valdés, decreto firmado por el Papa Benedicto XVI el 15 de marzo de 2008. Fue traída la urna con los restos del P. Olallo y colocada cerca del altar. Tras una bella homilía destacando la figura del nuevo beato Olallo, que había nacido en la Habana el 12 de febrero de 1820 y que llegó a Camagüey recién profesado en la Orden Hospitalaria donde permaneció hasta su muerte el 7 de marzo de 1889. “Su beatificación es un hito para la Iglesia de Cuba y para todo el pueblo”, calificó al nuevo Beato Olallo, como “campeón” y “apóstol de la caridad cristiana con los más pobres, necesitados y enfermos”, “frente a una cultura materialista que se va imponiendo y que deja de lado a los débiles y desamparados, aprendamos del P. Olallo la virtud de confiar en Cristo, de saber amar al prójimo de forma universal” dijo el purpurado.

 

Al final de la Misa el P. General Fr. Donatus Forkan con el postulador P. Félix Lizaso OH, entregaron un bello relicario con la reliquia del Beato Olallo a todos los obispos presentes y para el Santuario Nacional N. Sra. de la Caridad del Cobre, El P. General  agradeció la presencia a todos y destacó la figura del religioso hospitalario P. Olallo como “padre de los pobres”, “hombre de Dios y de oración”, “modesto y sobrio”, insigne hospitalario en plenitud de entrega al carisma como lo hizo San Juan de Dios, con sentido y entrega humanitario y hasta en circunstancias límite, como cuando atendió y limpió con su pañuelo el rostro ensangrentado y enlodado del Mayor General Ignacio Agramante y Loynaz, héroe de la guerra de los diez años, rezó por su eterno descanso y lo recogió en el Hospital San Juan de Dios con amor. Como Enfermero Mayor ejerció la hospitalidad en Camagüey durante 54 años con entrega total y sin acepción de personas, daba catecismo a los niños y amparaba diariamente con una cesta de pan a la puerta del hospital para los pobres. Supo socorrer en las diferentes pestes que azotaron la ciudad como verdadero apóstol de la caridad e icono de misericordia. Era todo para todos viviendo en plenitud el evangelio de la misericordia.

 

Terminada la Misa fue trasladada la urna con sus restos de nuevo a la Iglesia de San Juan de Dios por las calles principales de Camagüey en medio de multitud de fieles que le honraron con el silencio la admiración y el cariño que le profesa el pueblo camagüeyano. Me impresionó esta hermosa participación, fue un día gozoso de fiesta para esta hermosa y hospitalaria ciudad de Camagüey.

 

La noticia de la beatificación del P. Olallo ha tenido gran repercusión en los medios de comunicación social a nivel mundial.

 

Todos los Hermanos y Colaboradores de la Orden, los que viven en Cuba y los llegados del resto del mundo, vivimos unas jornadas marcadas por el gozo y la hospitalidad, reconocida por el pueblo cubano y ratificada por la Iglesia elevando a los altares al último Hermano de la Orden en América, después de las leyes desamortizadoras del siglo XVIII.   



 

09/12/2008 Vai al dettaglio
Video




Copyright © 2024 Fatebenefratelli